La financiación de un nuevo vehículo es uno de los aspectos más importantes a la hora de comprar un nuevo coche. La mayoría de compradores no tienen todo el dinero necesario para abonar el 100% del coste de un vehículo o no quieren realizar esa inversión. Ante esta situación, entre opciones de financiación, destaca el renting.

Qué significa el renting de coches

Un contrato renting es un alquiler del vehículo por el que a cambio de una cuota mensual se puede hacer uso del mismo. La gran diferencia con respecto a la compra directa o a la financiación de crédito es que la propiedad del vehículo la mantiene la entidad arrendadora, al menos hasta la finalización del contrato. Cuando este termina el cliente puede elegir, entre otras opciones, la adquisición final del vehículo.

Tipos de renting y sus ventajas e inconvenientes

Destacamos 2 tipos de renting disponibles:

  • Renting tradicional: El tipo de contrato más utilizado. El conductor paga una cuota mensual fija y se responsabiliza del combustible según sus necesidades. Durante el período de contrato (de 1 a 5 años normalmente), la compañía asume el resto de costes de mantenimiento, seguro y otros servicios, a veces incluso con coberturas adicionales.
  • Renting flexible: Es un tipo de contrato especial en el que la cuota puede ser diferente en función del tiempo de uso del vehículo y del kilometraje realizado.

El renting, sobre todo en su formato tradicional, tiene muchas ventajas que pueden interesarte. En primer lugar, ofrece la posibilidad de escoger un coche ideal tanto para conducción particular como para el trabajo. Como la cuota mensual de un renting es menor a la cuota que se pagaría en otras modalidades de financiación muchos clientes escogen modelos de coche con mejores prestaciones y acabados.

persona conduciendo rentingOtra ventaja clave que ha hecho al renting tan popular a la hora de financiar nuevos vehículos es la flexibilidad del contrato que suelen ofrecer las compañías. Es corriente ofrecer distintos períodos de contrato. El cliente puede escoger así la cuota mensual que más le convenga: desde un contrato de 12 mensualidades hasta 60 meses de duración.

Además, la mayoría de contratos de renting no exigen una inversión inicial. Esto significa dos cosas importantes. La primera de ellas el hecho de que es posible financiar el 100% del vehículo. Adicionalmente, se evita la obligación de tener que realizar una inversión inicial si no entra en los planes del cliente.

Otro aspecto clave del renting es qué hace el cliente cuando el contrato finaliza. Depende muchas veces de la empresa financiera que ofrece el contrato, pero normalmente se puede escoger entre estas 3 opciones:

  • Devolver el vehículo: en base a un compromiso de recompra que la compañía establece con un valor desde el inicio del contrato.
  • Quedarse el vehículo: si la empresa ofrece esta opción y normalmente como pago de la última cuota.
  • Renovar el renting: con financiación sobre otro vehículo. De esta manera se puede estrenar coche cada pocos años.

Por último, el renting como financiación ofrece ventajas fiscales muy interesantes. La compra por medio de un renting es deducible y el IVA de las cuotas puede ser compensado tanto por una empresa como por un autónomo profesional.

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