En septiembre de 2021 el litro de gasolina costaba 1,43€, máximo anual y máximo histórico desde el año 2013. Las estimaciones es que seguirá en alza durante un tiempo. Analizamos en este artículo los motivos por los que el combustible está subiendo, qué evolución ha seguido en los últimos meses en España y qué podemos esperar del precio en un futuro a corto plazo.

Precio máximo y precio medio: ¿Qué podemos esperar del precio de los combustibles?

RACE (Real Automóvil Club de España) publicaba recientemente los últimos datos relativos al precio de la gasolina y el diésel en España, del mes de septiembre de este año. El análisis incluía también los precios equivalentes de estos combustibles a todos los meses de 2020.

En lo que se refiere a la gasolina, el precio máximo de 2020 fue en enero con 1,31€ por litro. Mantuvo un descenso continuado hasta julio. Se estabilizó en 1,16€ por litro ese mes, agosto y septiembre para bajar 1 céntimo en octubre y noviembre. En diciembre comenzó el ascenso, a partir de 1,18€. El precio medio de 2020 se quedó en 1,17€ el litro. Desde entonces, no ha habido ni un solo mes de tregua, con un aumento de 1 a 3 céntimos por mes. En septiembre se había alcanzado el máximo de 1,43€ el litro.

Comportamiento muy similar ha mantenido el diésel. Su inicio de año en 2020 partía de 1,24€ el litro, con un descenso mucho más acusado que la gasolina, llegando a 0,99€ el litro en el mes de mayo. Entre otros factores, todo lo acontecido por la crisis sanitaria por COVID-19 a nivel mundial parecía hacer mella en el consumo de este combustible.

repostandoDesde entonces, mantuvo una estabilidad ascendente hasta 1,06€ el litro en agosto, para bajar en septiembre y octubre, mantenerse en noviembre a 1,02€ el litro y comenzar a subir de nuevo desde 1,06€ el litro en diciembre hasta ahora. En este caso el precio medio del año fue de 1,06€ el litro.

La escalada de precios del diésel es pareja a la de la gasolina, con un aumento de entre 2 hasta 5 céntimos cada mes. Estaba en septiembre a 1,28€ el litro. Todas las expectativas auguran un final de año en ascenso del precio de los combustibles. Conforme llegue mejor tiempo y se reduzca el uso de calefacción y las crisis energética y de materias primas se suavicen, es bastante previsible que los precios recuperen valores propios de 2019 o incluso inferiores, entre 1€ y 1,10€ el litro en el caso de la gasolina, algo menor en el diésel.

La relación entre el precio del petróleo y la gasolina

Hay muchísimos factores por los que el precio del combustible ahora está en máximos históricos. Todos ellos confluyen en un elemento clave: el coste final del petróleo. Sin embargo, el petróleo es uno de los 4 elementos que influyen en el precio de la gasolina. RACE expone un ejemplo muy claro de qué elementos son, basándose en un repostaje de 50€. De ese importe, 25€ (es decir, el 50%) corresponde a los impuestos que se pagan en España por ese producto.

Por la logística y la comercialización se pagarían 6€ (un 12%). El margen bruto del mayorista sería de 1€ (el 2%). Quedan así 18 euros (un 36% del total) que es lo que se paga por el coste de la materia bruta. En la práctica, los impuestos acaparan el mayor porcentaje, pero como los otros dos valores, el suyo es bastante estable y apenas se modifica en el tiempo. El precio del petróleo, sin embargo, fluctúa constantemente y, por tanto, lo que pagamos por la materia prima influye en el precio final.

En la actualidad, la incertidumbre económica y comercial a nivel mundial, sumado a consecuencias de la crisis sanitaria, están afectando directamente al precio del petróleo al alza, lo que significa que a la hora de repostar nuestro vehículo, tenemos que pagar más.

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